
EL ESPECTRO DE LA CÁMARA OSCURA

Partiendo de la cámara oscura como generadora de imágenes espectrales, mediante la apropiación y deconstrucción de dispositivos ópticos para la producción de contraespacios y narrativas distópicas espectrales, se abre un vasto campo para la exploración artística y teórica.
Esta metodología no solo desafía las nociones tradicionales de percepción, sino que también invita a una reflexión crítica sobre el papel de la tecnología en la creación de realidades alternativas. Al manipular la luz y el espacio a través de estas herramientas, se revelan nuevas dimensiones estéticas que cuestionan lo que consideramos veraz y auténtico. Este enfoque se convierte en una poderosa herramienta para representar las ansiedades contemporáneas, creando obras que invitan al espectador a cuestionar su propia realidad y la naturaleza de las imágenes que consume.





Realizando la activación y experimentación en territorio, con el fin de llevar esta experiencia del espectro de la imagen al espacio cotidiano y la experiencia pública, se busca no solo involucrar a la comunidad, sino también fomentar un diálogo crítico sobre la percepción visual en el entorno que nos rodea. A través de diversas instalaciones artísticas y actividades interactivas, esperamos enriquecer las vivencias de los participantes, permitiéndoles reflexionar sobre cómo las imágenes influyen en nuestra vida diaria y en la construcción de nuestra realidad. Estas iniciativas permitirán que el arte y la cultura se integren de manera más natural en el día a día de las personas, transformando espacios comunes en escenarios de exploración creativa y conexión social.


KINEMA_MÁQUINA ESPECTRAL
Kinema, la máquina de espectros, es un dispositivo low-tech que observa el entorno y traduce sus variaciones en trazos. Su funcionamiento aprovecha y reorganiza el hardware existente para convertir imágenes y datos ambientales en dibujos que registran la presencia invisible de cada lugar. Concebida como una máquina portátil, sus piezas han sido adaptadas para facilitar el traslado y permitir su activación en distintos territorios, donde un módulo de sensores recoge variables ambientales y conserva un historial de sus transformaciones. Cada lectura pasa así a formar parte de una memoria del espacio: una huella que Kinema interpreta y vuelve visible mediante el dibujo. Un sistema de código abierto, operado desde una Raspberry Pi, articula la lectura de imágenes, el registro de los sensores y el movimiento del dispositivo CNC, liberando a la máquina de la dependencia de una computadora externa. Ligera, autónoma y construida con recursos accesibles, Kinema funciona como un pequeño laboratorio móvil: recorre los espacios, percibe aquello que suele escapar a la mirada y lo inscribe gráficamente como un espectro del entorno.







